El país está experimentando un proceso de desgaste importante, lo cual sólo nos llevará a la pobreza material e intelectual en una escala de tiempo muy breve. Estamos ingresando con fuerzas al sub-mundo de la agresión física y moral. Existe un conjunto de personas que reciben una remuneración por un trabajo no realizado o simplemente de mala calidad. Observo una suerte de equilibrio fatal que las autoridades están intentando lograr al suponer que el bien y el mal pueden ser manipulados, tal cual lo es el mercado. Nadie en su sano juicio, piensa que es posible estar bien con todos, como tampoco ocupar la inteligencia mal entendida para equilibrar estos extremos. No es mi deseo el pretender combatir a las personas con actos de fuerza innecesaria, sin embargo, tengo la impresión que para algunos falsos líderes de opinión, es posible llamar y convocar a acciones a grupos de personas, sin necesidad alguna de medir las consecuencias. Todo sugiere que «da simplemente lo mismo», por cuanto las autoridades que habían prometido terminar con la «puerta giratoria» y «colocarle un candado», están proyectando una mala imagen a nivel nacional, regional e internacional. Han demostrado una incapacidad total para encauzar al país por la senda del crecimiento y la paz requerida para la producción de bienes y servicios. No es posible de conversar de logros por cuanto estamos en un círculo vicioso de marcada involución. Todos nos preocupamos del cúmulo de situaciones que suceden en el día a día, por una parte el Gobierno dando una imagen de normalidad y por otra, falsos actores sociales trabajando desde la oscuridad para desestabilizar al Gobierno sin responsabilidad alguna. Es impresionante observar como se «usa indebidamente el dolor ajeno» para minimizar efectos de alta peligrosidad y violencia. Intentar informarse mirando las noticias y/o programas de televisión es simplemente alienante. Sí recurrimos a los diarios, los deportes, el dolor de tantas familias por la pérdida de sus seres queridos,los magros resultados deportivos,la propaganda y los múltiples llamados a «endeudarse» son el «carozo» de la línea editorial.
Este es el momento de llamar a la gente adecuada a los puestos de responsabilidad para dar respuesta a tantas y variadas demandas no satisfechas. Los Poderes del Estado y los Organismos de Seguridad, tanto el cuerpo de carabineros de Chile, la Policía de Investigaciones (PDI) y los miembros del Poder Judicial se ven sobrepasados por grupúsculos de alta peligrosidad. Sabemos que a los extremistas de izquierda se le opondrán los de extrema derecha, todo lo cual debe ser evitado por el ordenamiento que se ha dado el país. Me pregunto por la acción de coordinación que debe realizar el Ministerio del Interior con las fuerzas del orden y de la seguridad interior del Estado?
Autor: Roberto Acevedo
